Mientras tanto, en el reino ultracatólico con impuesto al sol y sumiso a Alemania con el que querían crear las mismas fronteras que se crean en Europa mientras se unen en macroorganizaciones económicas y cada vez menos sociales, sigue gobernnando una de las organizaciones criminales más importantes de la UE que tal vez haya superado ya a las que han pululado por la penínusla itálica. Y esta organización, orgullosa de sus orígenes, se frota las manos pensnando ya en su siguiente mayoría absoluta en España y como no, en la negra Galicia del SEMPRE MÁIS. Merkel respira ya más aliviada. Si hay que ir se va, pero eso sí, todos juntos, de buena o de mala gana. Si esto no sirve para que pensemos en dónde vivimos (apuesto que no va a pasar porque prejuzgo post? que ya me conozco los protagonistas del cuento), la historia tarde o temprano se repetirá, seguiremos viviendo en un reino ultracatólico, la historia se repetriá y seguiremos viviendo en un reino ultracatólico y la histori...