España, crónicas de un país subdesarrollado



 ¿Es España un país que puede denominarse desarrollado, democrático y sostenible?


¿O lo que ocurre en realidad es que posee suficientes recursos y una situación geográfica suficientemente privilegiada como para mantenerse (por el momento) en un precario equilibrio por encima de sus posibilidades pese a su desmesurado subdesarrollo social, educativo, científico y económico? 

Bien, aunque lo pueda parecer, la clave no se encuentra en cuánta riqueza tiene el país, cuántas deudas acumula y si las puede pagar. La clave está en cómo vive la mayoría de su población, cuántos derechos tiene y cuál es la garantía de que los pueda mantener a lo largo del tiempo, pues el desarrollo depende de una estrategia a lo largo del tiempo y no de que en un momento determinado, por endeudamiento de su futuro y destrucción de la perspectuiva de vida de generaciones enteras, España, vaya bien en los 90, añadiendo a ello que, en realidad, eso tampoco fue cierto…  

Así pues, atendiendo a esto, y me remito a los indicadores del V-Dem Institute, España está dónde debe estar con las políticas que ha elegido hacer durante sus 4 décadas de “libre albedrío”, entre los peores puestos de desarrollo social de los países de la UE, por debajo de Suecia, Estonia, Dinamarca, Finlandia, Portugal, Bélgica, Holanda, Francia, Alemania, Islandia, Reino Unido, Eslovenia, Irlanda, Italia, Austria, Luxemburgo, Letonia, Lituania y Eslovaquia (https://spaincrisis.blogspot.com/2019/01/el-prestigioso-v-dem-institute-degrada.html). 

 
Pero lo entretenido siempre está en las causas, y claro, para ponerse a analizarlas, los hechos, como los descritos anteriormente acerca del cambio climático no se pueden negar sino que tienen que ser asumidos.


Bueno, comencemos pues.

Buenos días o buenas noches.

Me he dado cuenta de que no solo muchos españoles desconocen la historia reciente de su propio país y la profunda conexión que seguimos teniendo con el franquismo que hace que aunque España esté viviendo un sistema político con derecho a voto muy pacífico, es al mismo tiempo fascista (dado que de no serlo, muchas cosas no podrían currir) desde hace cuatro décadas. Hay extranjeros que también lo ignoran. Bueno vale. Eso último es más o menos normal, lógico y excusable. 

Así que empezaré exponiendo cómo estábamos durante la primera mitad del siglo XX y acabaré hablando de cómo estamos ahora de forma muy resumida, pero siendo fiel a datos históricos. 

Desde 1931 hasta 1936 España era una República democrática denominada concretamente la II República, cuya política, leyes y aplicación de la ética podían no gustar a todos, como pasa con cualquier República democrática. A partir de 1936, este sistema democrático republicano sufrió un golpe de estado violento (no los hay de otro tipo) del que los republicanos se defendieron. El resultado fue la primera guerra civil española y digo primera porque el futuro es siempre incierto,(aunque pueden haber argumentos de peso para tomar en consideración que anterioremente a 1936 ocurrieron otras guerras civiles españolas).

Los golpistas iban comandados por un general llamado Francisco Franco, por lo que se les llama franquistas. Este señor consiguió la total invasión a las fuerzas de la República en España con la colaboración de Adolf Hitler (sí, este colaboró) e instauró una dictadura fascista en el país. 

Con el tiempo, podría decirse que tremedamente tarde, el fascismo alemán, es decir, el nazismo, fue derrotado por la Unión Soviética, y en parte también por los Estados Unidos, los ingleses y los franceses, y en consecuencia fue juzgado internacionalmente en los juicios de Nuremberg. Pero mientras tanto, Francisco Franco continuaba inmune rigiendo su estado dictatorial español sin oposición desde dentro y con el beneplácito, porque no intervino nadie, de los mismos países que sí intervinieron con el Nazismo. 

Créanme que decirlo es fácil, pero llegar a imaginárselo no lo es tanto. Este sistema franquista estuvo cuatro décadas campando a sus anchas bajo el mando del socio ibérico de Adolf Hitler en un país de Europa hasta un poc después de que Franco muriera en 1975. 

Pudo haber progresos económicos y del nivel de vida de los que se quedaron en el país y se libraron de morir durante aquel golpe de estado exitoso, durante la guerra, durante la postguerra, los aprisionamientos y trabajos forzosos, los exilios o durante las ejecuciones ocurridas entre 1936 y 1975, pero el hecho irrefutable es que el fascismo español socio del nazismo alemán tuvo tiempo suficiente como para hacer limpieza ideológica de un país entero, de seguir cometiendo crímenes que nunca conocerá ningún ser humano del planeta, de alquilar bebés, de alquilar vientres, de realizar sus propias tratas de mujeres, de violar niños y mujeres, de fusilar legalmente a insurgentes ideológicos o de juzgar delitos con el mismo sistema, de producir exilios en masa por hambre o por persecución ideológica, de prohibir lenguas y expresiones culturales, de desestructurar toda posibilidad de desarrollo futuro con la ciencia y la tecnología y esclavizarnos al paupérrimo sistema económico del turismo para siempre y de expoliar todos los recursos del estado o de propietarios privados que se podía en favor de los familiares, de los mandatarios o de las personalidades más afines al dictador y tantas otras cosas que ni yo sabré nunca. Porque el fascismo español fue en definitiva una Edad Media para España con opresores que poseían medios propios del siglo XX y oprimidos supervivinentes del ataque de un enemigo imbatible solo desde casa que tenía los socios más poderosos de a época por toda Europa.

Pero Francisco Franco sabía que no tendría la potestad de regir su rancho eternamente y eligió a una genealogía para que le sucediera en el poder: los Borbones. Estos señores serían tras su muerte, los jefes de estado y de los ejércitos de España. 

Un día, por el sistema de Gran Hermano más codiciado por cualquier dictador de todos los tiempos; desde la televisión de España de 1975 se dijo la siguiente frase: “Españoles, Franco ha muerto” y de un modo u otro, Europa y Estados Unidos vieron el momento idóneo para permitir a España una transición a los tiempos modernos del control por las oligarquías: lo que denominarían 2 la democracia" de forma jocosa ante la Grecia Clásica. Por lo que no sin sufrimiento, ooooootra vez, la gente luchó para conseguir un sistema político parecido al francés, eso sí, curiosamente sin ningún juicio que fuese la versión de los juicios de Nurmeberg al golpe de Estado español y a la dictadura más prolongada en el tiempo de todos los países de nuestro entorno europeo. Ahora bien, ¿realmente lo hemos conseguido?

Bueno, pues a mi entender tenemos más semejanzas con el reino de Marruecos que con la república francesa, pero esto solo es una opinión y una comparación. Veamos qué resultó de la evolución en época de vacas flacas del acuerdo de 1978, porque en época de vacas gordas, la identidad de un país puede estar camuflada.

Podemos elegir entre partidos políticos de entre los que aparecen o ya estaban con un sistema electoral que no me voy a parar a analizar. Pero lo importante no es que podamos elegir, lo importante es cómo están de informados los votantes a la hora de votar, por qué están desinformados, en caso de que lo estén y por último y más importante, cuáles son las repercusiones reales que puede tener un partido u otro sobre posibles cambios en las estructuras de poder en España.

Bien, es seguro que me haya dejado en el tintero cosas más escabrosas que las narradas hasta ahora, pero todo lo que he escrito hasta este momento no podría ser discutido con argumentos. Pues bien, existen, lo digo con conocimiento de causa, personas que no están de acuerdo con nada de esto. Que ya digo que esto es un sisnetido porque los hechos no son opinables. La trayectoria de las distintas elecciones en España nos dice, además, que la desinformación sobre asuntos absolutamente básicos de la historia más reciente de la España predemocrática para tener formalizado un mínimo criterio a la hora de votar es bastante notable si no sobresaliente.

Pero ¿de dónde viene esa desinformación? Bueno, del olvido por miedo o del olvido por publicidad ideológica durante la dictadura en las personas mayores o por deseducación durante la democracia.
Al no haber habido un juicio Nuremberg en España, se dio la posibilidad, y ocurrió, de que los fascistas a través de un “tratado de paz” bajo clara amenaza encubierta de volver a una segunda guerra civil española formaran un partido político. El cabecilla de ese partido era Manuel Fraga Iribarne, un franquista internacionalmente reconocido y al partido lo llamó Alianza Popular. Dado que el nombre sonaba demasiado bélico y algunos votantes podían rememorar, no muy gustosamente, el golpe de estado del 36, el mismo Fraga le cambió el nombre a Partido Popular (PP). Es importante aquí una anotación; Un partido político fundado por un miembro de una organización socia de Adolf Hitler debería ser ilegal en un país democrático. No basta que los votantes puedan votar a partidos políticos para que el sistema dónde habitan se llame sistema democrático. Debe cumplirse la condición de que el votante no pueda, por ilegalización, votar a un partido fundado por franquistas o a un sucedáneo de este y que estos en su lugar hayan pasado por la Haya para su interrogatorio, juicio y la encarcelación correspondiente.   

En definitiva; así llegamos a una España con un partido camuflado de demócrata constituido por franquistas o hijos de franquistas con potestad para ganar unas elecciones. Solo fue necesario entonces esperar a que le tocara un poco la lotería y ayudar a hundir al gobierno de turno del PSOE de Felipe González, un partido que habiéndose vendido de izquierdas cuando se inició en el siglo XIX, estaba ya declaradamente dirigido a políticas económicas y luego sociales absolutamente de derechas y estaba acumulando escándalos de corrupción de un calibre que los votantes no podían creer que estaban sucediendo en la “democracia” que les habían vendido. 

Ahora tenemos ya en el gobierno, un partido fundado por franquistas con el poder de transformar la educación, la televisión, la financiación de su propio partido y de su poder mediático etc. ¿Que podía pasar a partir de ahí si los herederos del franquismo estaban en manos de España a través de un partido no ilegalizado fundado por fascistas que nunca visitaron la prisión de la Haya? Pues lo que scedió: acabaron de sumir a la sociedad española en un estado dónde los votantes de derecha creen finalmente que tienen elección de decidir sin en realidad, tenerla, dado que la gran mayoría están engañados respecto a la democratización del partido que votan y dónde los votantes de izquierda no votan mucho por su descontento con las políticas de derecha que el partido que creían que era de izquierdas había puesto en marcha en pro de la integración del país en dos clubs con trampa; La OTAN y la UE, la cual también se nos vendió con más engaños que aciertos.

Claro que en este punto uno se pregunta, ¿no hay otra alternativa a la cual votar para que la izquierda gane y haga políticas de izquierda para llevar al país a una situación digna?

Bueno al menos, el PSOE no es el único que se dice de izquierdas y solo se ha comprobado que el PSOE miente en eso, pero no muchos españoles se dan cuenta y la mayoría de ellos se dieron cuenta muy tarde, después del fiasco económico de España que hace que no importe mucho como se distribuya la riqueza porque ya no la hay, ni tan siquiera para que el PP o el PSOE roben más. Fiasco económico, por cierto, en el que el PP y su milagro económico con el que nos engañó por enésima vez (a muchos como yo no, obviamente) están involucrados.

Además, hay que recordar un asunto interesante para comprender hasta qué punto estamos aferrados al fascismo. Ya mencioné que las empresas y bancos más importantes de España, es decir, el sector económico español, están en manos de herederos del Franquismo que consiguieron sus riquezas expoliando a los españoles. Este sector económico está obviamente ligado a la derecha política PP y sus hijos más recientes (C´s y VOX) y esta derecha ha dejado plasmada en el poder judicial todas sus políticas eligiendo a los jueces que van a defender con uñas y dientes al sector económico español y a la derecha política española. Este sistema es más parecido al de una mafia que al de una democracia, con la diferencia de que es una mafia heredada de herederos de franquistas que defienden que el franquismo fue un régimen suavecito y necesario e incluso que fue beneficiosísimo, y por mucha mayoría que acabe representando a la izquierda en el parlamento (cosa que no os engañéis, NUNCA HA PASADO desde 1936), la red clientelar en defensa de los poderes fascistas no se rompería, pues se necesitaría un cambio en la Constitución difícil de lograr de cientos de artículos que tendrían que llevar a todo el PP y a sus hijos y a esa mafia a un juicio de Nuremberg retrasadísimo que ni la UE permitiría, por temor a que la sociedad civilizada en España se acabase, arrastrando así a toda la UE.

Cuando se nos oculta la historia es por motivos, y cuando se tiene éxito en la faceta se acumulan los desajustes sociales. Si esa historia se mantiene oculta por estos motivos oscuros y se diera la circunstancia de que un día saliesen a la luz, ese día, las repercusiones de tal evento serán mayores que si salen a la luz antes. Pero ya digo que esto no ocurre, pues no sé si os dais cuenta, pero la relevancia de cada persona como testigo de vete a saber qué historias cuando se acerca un juicio importante contra el PP se revela precisamente porque muere en extrañas circunstancias antes de llegar a que se celebre el juicio. 

Además de esto nos topamos con una justicia manca cuando se trata de juzgar lo que al régimen no le viene bien juzgar. 

Podeis llamarle lo que queráis, pero una justicia ligada a una derecha proveniente de un fascismo y puesta por la derecha en su mayoría, una economía ligada a la misma derecha, políticos ligados a los dictámenes de las grandes compañías por otrogarles, estas, futuro profesional si asumen sus dictámenes, desinformación establecida por la derecha entre la mayoría de la ciudadanía, convencimiento a la mayoría de la ciudadanía de que debe temer a la izquierda, una derecha fundada por fascistas que niegan que el franquismo fuese un mal anómalo en Europa y que alcanzó el poder tras un golpe de estado a un estado democrático y una parte tradicional de lo que se autoproclama izquierda que solo ejecutó políticas de derecha y medidas anecdóticas de izquierda para quedar como de izquierdas es de todo, menos un país democrático.

Pues la democracia rquiere una justicia independiente y mayor número de informados con capacidad del uso de la mínima lógica que de desinformados en un país en dónde los poderes estén situados en la ciudadanía, no en entidades que obtuvieron su poder por expolios durante su pasado fascista.

Así que yo a España lo llamo estado francofascista con derecho a voto y con un rey para que en caso de problemas nos gobierne a todos, con total legitimidad e inmunidad diplomática y unos presidentes que seguirán siempre los dictámines del ibex35 y de lo que desde alemania se planee.

Y sí, estamos en 2018, ¿qué os parece la historia?

Pues es todo falso, salvo alguna cosa. O al menos eso es lo que os va a decir la mayoría de los españoles y extranjeros sin mostraros ningún dato o diciéndoos que en otros sitios, las cosas están yendo peor, que es el argumento más ridículo que se podrá usar en favor de cualquier idea que no tenga como objetivo empeorar la vida de todo el mundo. 

Comentarios

  1. No sé tú, pero a todo el mundo le enseñaron la misma Historia que la que escribes. Partir del axioma de que estamos equivocados y a continuación impartir una clase de Historia es un ejercicio de pendantería tremebundo.

    Pero ya que haces un ejercicio de blog analítico con tintes de columna periodística, te diré: es de obligado cumplimiento citar las fuentes. Según Democracy Index, España se sitúa entre las veinte democracias plenas a nivel mundial. Si contamos que actualmente existen 194 países, España se sitúa dentro del 10 % de países más democráticos del mundo.

    Afirmar que España no es una democracia, o incluso no es una democracia plena, es insultar a todos aquellos que viven en regímenes autoritarios comunistas, militares o con vulneración de sus derechos más fundamentales.

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    2. Democracia hay que definirla. En un país dónde un partido fundado por un socio ibérico de Hitler (es una anécdota que además sea famoso) es legal y dónde los saludos fascistas siguen produciéndose sin la menor acción judicial no hay, bajo ningún concepto, fiabilidad en su Constitución, su justicia o en su poder ejecutivo. No está escrito, se llama mera simple y llana coherencia que a quienes les gusta las fuentes usan muy poco, si lo hacen alguna vez. Es tan demoledor este argumento que cualquier sistema internacional de medida democrática (muchos son meros clubes económicos o dependientes de) irán teniendo que asumir la realidad. Es cuestión de tiempo.

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    3. Ahora, si tanto deseas fuentes ya te las añadí en el texto.

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